
Novak Djokovic venció a Andy Murray 6-3, 3-6, 6-7(4), 6-1 y 7-5 en un juego que duró cuatro horas y 50 minutos y que, dicho sea de paso, fue una reedición de la final del Grand Slam del año anterior.
El serbio fue quien empezó mandando el juego, pues Murray se mostró un tanto nervioso en los primeros juegos, cediendo así la primera manga.
En el segundo set parecía que Djokovic iba encontrando la comodidad que tanto buscaba, ya que empezó con un 2-0 a su favor, pero Murray no se descompuso y el encuentro se volvió sumamente peleado. Producto de ello, el escocés logró voltear el juego, pasando a mandar por un 4-2.
La segunda manga fue para el británico, pese a que tuvo que sufrir. Djokovic lucía fatigado y nadie pensó que el tercer set sería antológico-
Sucede que ambos jugadores empezaron a deleitar al público con puntos increíbles, siendo este un set totalmente intenso, pues duró casi una hora y media.
A pesar que se le veía mucho mejor al escocés, el número uno del mundo pasó a que, en el décimo juego, disponga de tres puntos de set sobre el servicio de Murray, quien, pese a todo, se llevó el 'tie break'.
La cuarta manga fue sorprendente, pues Djokovic renació de sus cenizas, se reencontró con su saque y el escocés se desconectó del partido. Ya en la manga definitiva, el serbio estaba más metido en el juego que su rival y un quiebre en el sexto juego le puso en una situación inmejorable cuando sirvió con 5-3 para ganar.
Todavía había tiempo para más emociones, ya que Murray llevó el partido al juego físico y de estar 2-5, pasó a un 5-5. No obstante, el serbio tuvo la tranquilidad -y calidad- necesaria para sobreponerse y romper el el saque del escocés y llevarse la victoria.
Cabe recordar que en la final se medirá ante Rafael Nadal el domingo y, ambos, jugarán su tercera final consecutiva de Grand Slam. (EFE)